9 de Marzo de 2010

Reforma de la educación por el lado de la demanda

Para el 70% de la población peruana la enseñanza que se imparte en un colegio particular tiene un mejor nivel en nuestro país, reveló una encuesta nacional realizada por la Compañía Peruana de Estudios de Mercado y Opinión Pública. (Correo, 09/03/2010)

Uno de los principales problemas del país es la educación. Nadie puede discutir que si no se realizan cambios drásticos para mejorarla, las consecuencias a futuro serían lamentables. En ese sentido, el principal problema es la pésima calidad tanto en infraestructura, como en el nivel de docentes. El primer problema requiere que las políticas educativas sean adecuadamente implementadas de acuerdo al lugar y a las personas involucradas en éstas.
Para atacar el segundo problema es importante señalar que no necesariamente se requiere realizar un cuantioso gasto, lo que se debe buscar es mejorar la calidad del gasto en cuestión. Además, todo gran programa nuevo requiere la implementación de planes pilotos que permitan detectar problemas y con esa información tratar de minimizarlos. Sobre todo cuando el programa está hecho a gran escala. Antes de pensar en cualquier mejora en la educación, debemos asegurarnos de atender las necesidades básicas del niño, ya que si éstas no son cubiertas es prácticamente imposible que éste pueda desarrollarse normalmente (CD 20/01/2010).
Si bien es cierto existen iniciativas realizadas por el sector privado para mejorar nuestro sistema educativo, éstas resultan insuficientes, por lo que es necesario que el Estado participe activamente en la reforma educativa. Una buena propuesta para abordar este problema en las zonas urbanas sería la implementación de un sistema de cupones. El sistema consistiría en que el Estado deje de subsidiar a la oferta (los colegios) y subsidie a la demanda (los alumnos). Bajo ese sistema sería la madre de familia, quien como principal interesada elegiría el mejor colegio para su hijo e incluso haría el esfuerzo para pagar un colegio privado, financiándose con el voucher y cubriendo la diferencia con recursos propios. Sin embargo, primero se debe realizar este plan a una menor escala para ob-servar posibles problemas operativos, como sucedió en el caso chileno (Aedo & Sapelli 2001).
En el caso del sector rural, el enfoque debería ser distinto, ya que debido a la menor oferta educativa con la que cuentan los padres de familia se debe tratar de mejorar la calidad de cada colegio. La propuesta de Trahtemberg, expuesta en su artículo Un voucher por aula rural, es que cada comunidad reciba una cantidad de dinero por cada aula y que sean ellos los encargados de administrar la escuela, elegir a los profesores y mejorar la infraestructura. El principal problema sería la falta de capacidad de gestión que pueden tener algunas comunidades. Pero esto se podría resolver si el Ministerio de Educación brinda apoyo y capacitación adecuada para evitar problemas.

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