14 de Julio de 2009

Antes de que la policía ponga mano dura

14 de julio del 2009.

El nuevo ministro de defensa comentó que continuará con las políticas implementadas por su antecesor. Expresó que su portafolio colaborará con la policía cada vez que sea necesario, aunque recordó que la seguridad ciudadana es una responsabilidad que le compete al Ministerio del Interior. (Gestión, 14/07/2009)

Efectivamente, el nuevo ministro del interior es otro de los que ha heredado una complicada agenda y que esperemos que esté a la altura del reto. Por un lado, como se puede constatar en el Estudio de victimización en las ciudades de Lima, Arequipa, Cusco, Huamanga, Iquitos y Trujillo de Apoyo Opinión y Mercado, hay una fuerte percepción de que la delincuencia y la falta de seguridad es uno de los problemas prioritarios de las principales ciudades del país. Mientras que en Lima se considera que el desempleo es el principal problema en un 85% y en un 92% en Arequipa, la delincuencia y la falta de seguridad lo es en un 50% en Lima y en 46% en Arequipa. En Trujillo lo es en un 59%. Es más, el 51% de la población de Lima considera probable que sea víctima de algún delito en los siguientes 12 meses. En Huamanga ese porcentaje sube a 57%.
Por otro lado tenemos la situación particular que estamos atravesando actualmente, la de un incremento en la frecuencia de paros, marchas y bloqueos que hacen más difícil la actividad económica en algunas zonas del país (CD 23/06/2009). Claro que, como lo comenta el texto ¿Quién gobierna? del Instituto Acción, lo primero para evitar estas marchas es contar con un gobierno que actúe de manera organizada, brindando soluciones definitivas para los problemas que llevan a sectores de la población a acudir a la violencia como medio para ser atendidos.
Con respecto a la policía misma, hay varios puntos pendientes. Por un lado tenemos un serio problema de atraso tecnológico (CD 08/05/2009). Tiene sentido hacer el esfuerzo de invertir en conectar a las comisarías. Después de todo, no puede ser que un preocupante 67% de las comisarías no tenga acceso a la base de datos de la Reniec y un alarmante 53% no tenga acceso ni siquiera a la base de datos de requisitorias de la misma policía. No se puede pedir mayor efectividad a esta institución, si no cuenta con un adecuado sistema que le permita coordinar acciones a nivel nacional o regional. A esto hay que sumarle el déficit de personal que tienen. Esto último llama a un serio trabajo de replanteamiento de la carrera dentro de esa institución, que la haga más atractiva y de acorde a las necesidades actuales del país.

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