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Acabando con un círculo vicioso
Lun, 03/06/2013 - 19:21, - 0 comentarios

El acceso a los servicios de saneamiento y  agua potable, junto con otros servicios sociales, son  necesarios para asegurar a las  personas un nivel de vida adecuado y digno. Es necesario garantizar el acceso a dichos servicios debido a que   el consumo de agua no potable y la falta de acceso a sistemas  sanitarios son una causa fundamental de enfermedades como la diarrea y otras. La presencia de enfermedades de origen hídrico, en conjunto con deficiencias  alimentarias y de acceso a sistemas de salud, implican que las personas vean  limitadas sus posibilidades de llevar a cabo actividades generadoras de ingresos  que les permita sustentar sus precarios niveles de vida. El no poder asistir a un  trabajo, o desarrollar alguna actividad económica por causa de enfermedades, o la  menor productividad que implica el trabajar en condiciones de salud precaria,  conforma el llamado círculo vicioso entre agua y pobreza.

En tal sentido, resulta positivo que en el Perú las cifras de acceso a red pública de agua y desagüe se hayan incrementado consistentemente en los últimos diez años. Por el lado del acceso a red pública de desagüe, en el 2002 el 52.3% de la hogares  contaba con acceso a dicho servicio, mientras que en el 2012  la cifra se incrementó a 67.3%.  En cuanto al acceso a red pública de agua, la variación para el mismo periodo fue de 11.5 p.p., pasando de 71.3% en el 2002 a 82.5% para el 2012.  En el gráfico se puede observar las variaciones de las regiones en el acceso a ambos servicios. Por el lado de la red pública de desagüe, las regiones que presentaron un mayor incremento en el acceso a este servicio fueron: Pasco (46.7 p.p.), Ayacucho (33.5 p.p.) y Ancash (33.0 p.p.). Por el lado de la red pública de agua, las regiones que mejoraron su situación de forma más significativa fueron: Tumbes (30.0 p.p.), Apurímac (28.9 p.p.) y Huánuco (26.3 p.p.). 

Hogares con más Ingresos
Vie, 24/05/2013 - 11:46, - 0 comentarios

El ingreso de un hogar o persona representa lo que en el estudio de economía se conoce como restricción presupuestaria. En palabras sencillas, el ingreso representa el monto máximo o presupuesto que restringe las decisiones de consumo y ahorro. En este sentido, que un agente aumente los ingresos se traduce directamente en una mayor libertad para consumir bienes y, de ese modo, incrementar su bienestar. Del mismo modo, las posibilidades de ahorro e inversión aumentan con lo que se incrementan la posibilidades de obtener mayores ingresos en el futuro.

En el Perú, se observa un importante incremento en el ingreso de los hogares en los últimos 9 años. Y, contrariamente a lo que se suele pensar, las regiones con menores ingresos presentan los mayores incrementos de ingresos. Como se observa en el gráfico, entre las regiones con mayor crecimiento destaca la presencia de Huancavelica (169%), la cual al mismo tiempo es la región con menor ingreso hogares.  Mientras que Lima (47%) y Callao (49%) se encuentran entre las regiones que con un crecimiento menor al promedio nacional. 

Menos y mejores arrugas
Mié, 15/05/2013 - 16:17, - 1 comentario

La deuda externa pública consiste en las obligaciones de pago futuro adquiridas por el Estado con entidades extranjeras (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional u otro agente). Diversos economistas sostienen que es mejor endeudarse antes de perder liquidez porque la sociedad valora más el consumo hoy; en vez del consumo postergado hacia el futuro de pagarse la deuda externa hoy.  Además los países en desarrollo y con buenas perspectivas de crecimiento (como el Perú), prefieren invertir hoy; endeudarse para desarrollarse y en el futuro pagar su deuda.  Si este endeudamiento se utiliza para financiar la inversión, es más favorable para el crecimiento económico. Sin embargo, los problemas surgen cuando un país alcanza un nivel de sobreendeudamiento; es decir, cuando la deuda sobrepasa la capacidad de reembolso. En esta situación  los rendimientos de la inversión se destinan al pago de la deuda en lugar de destinarlos a actividades o proyectos que generen desarrollo. Igualmente, se dejan de hacer reformas estructurales, destinándose la mayor parte de los beneficios a pagar las obligaciones adquiridas. También se genera incertidumbre sobre las acciones que tomará el gobierno. Por otro lado, un aumento desmedido de deuda también incrementa el déficit fiscal, reduce los ahorros; generando aumentos en las tasas de interés, encareciendo el crédito privado, generando posibles situaciones de alta inflación y crecimiento de los niveles de pobreza.

En el Perú  los niveles de deuda externa vienen reduciéndose y mejorando sus condiciones en los últimos años. Así, en los últimos trece años la deuda pública externa se ha reducido a la cuarta parte, habiendo pasado de 36.4% del PBI en el 2000 a 9.5% del PBI en el 2012. Este nivel ha colocado al Perú como el tercer país en el mundo con menor deuda pública como porcentaje de su PBI. Igualmente, la vida útil de la deuda (tiempo en el cual se tiene desembolsar las amortizaciones) ha aumentado de 8.5 años en el 2001 a 11.5 años en el 2012, lo que resulta importante porque las obligaciones en cada año son menores y se dispone de más tiempo para cumplir con los pagos. También se ha dado una reducción de las tasas de interés a las que se adquieren las obligaciones, lo cual genera que se abaraten los costos de inversión. Por ejemplo, en el año 2002 la tasa de colocación de un bono soberano más alta fue 9.5%, mientras que en el año 2012 fue 5.4%. Cabe resaltar que los países reflejan más confianza cuando la vida media de su deuda es más prolongada y cuando las tasas de interés a las que se endeuda son más bajas.

No solo más ingresos: más ahorro
Lun, 13/05/2013 - 18:59, - 0 comentarios

 

En términos generales, el ingreso de los hogares se puede distribuir entre consumo y ahorro. Sin embargo, el incremento proporcional del consumo con respecto a los ingresos no significa necesariamente crecimiento económico debido a que los hogares, luego de satisfacer su consumo, no alcanzan a ahorrar ni  a generar valor. El ahorro permite invertir en el futuro o sobrellevar posibles situaciones adversas. Por lo tanto, resulta importante verificar que la proporción de hogares que ahorra, sea cada vez mayor, porque ello significaría que un mayor número de familias alcance niveles adecuados de consumo y, adicionalmente, desarrolle la capacidad de invertir en activos futuros y/o pueda sobrellevar épocas económicas difíciles.

En el siguiente gráfico, se presenta información recolectada por el INEI sobre la relación entre el número de hogares que lograron ahorrar en el año 2012 respecto a los que lo hicieron en el 2004. De esta manera, es posible apreciar que en todos los departamentos el ahorro ha aumentado, y en promedio el incremento resulta 2.7 veces. Es importante destacar que en Loreto, Piura, Cajamarca y Lambayeque las familias que ahorran se han más que multiplicado 5 veces. Finalmente, en La Libertad, Madre de Dios y Huánuco apenas se han mantenido los niveles previos.

Menos población en zonas tugurizadas
Mar, 30/04/2013 - 14:38, - 0 comentarios

Mejorar las condiciones de vida de las personas que viven en tugurios es uno de los objetivos del milenio. Esto se refiere a los asentamientos contiguos donde los habitantes se caracterizan por tener vivienda y servicios básicos inadecuados.  Para determinar objetivamente lo que se considera inadecuado, se establecieron cuatro dimensiones: la durabilidad de la vivienda, el hacinamiento, el acceso a mejores  servicios de agua potable y la disponibilidad de saneamiento.  En rigor, el Programa de Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (ONU-HABITAT) reconoció inicialmente cinco dimensiones; sin embargo, la dimensión “seguridad de la tenencia” fue dejada del lado por falta de información específica y dada la gran variedad de tenencias en el mundo. 

Según las cifras del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el porcentaje de individuos que habita en tugurios se redujo en 7.6 puntos porcentuales a nivel nacional urbano entre el 2001 y el 2011; con lo cual, pasó de 55.8%  a  48.3% respectivamente. Separando las cifras a nivel regional para los mismos años, vemos que las regiones que presentaron una mayor reducción  fueron: Tacna,  que pasó de 45.6% a 21.8% (-23.4 p.p.); Huancavelica, que pasó de  90% a 71.4%(-19.5 p.p.) y Lambayeque, que pasó de 72.3% a 54.5 (-17.8  p.p.). Sin embargo, regiones como Apurímac, que pasó de 87% a 86.2% (-0.8  p.p.); Moquegua, que pasó de  39.7% a 37.8% (-1.9  p.p.); y Puno, que pasó de 60% a 56.7 (3.2  p.p.), mostraron los menores avances.

Si bien se dan reducciones en todas las regiones, resulta preocupante que existan regiones con un alto porcentaje de habitantes en tugurios como  Apurímac (86.2%), Ucayali (84.9%) y Madre de Dios (76.8%).  Se debe trabajar en la reducción de estos porcentajes mediante la incorporación de estos hogares a la red del servicio de agua y saneamiento, así como una política de formalización de la propiedad, de modo que los habitantes de estos tugurios salgan del círculo de la pobreza. 

 

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