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Cero TBC en el Perú, aún falta
Mié, 24/04/2013 - 09:57, - 1 comentario

La tuberculosis es una enfermedad que se caracteriza por su fácil contagio y por el alto riesgo que representa para las personas con problemas de desnutrición o mala alimentación. Por esta razón, el sector de la población con menores recursos es particularmente vulnerable a esta enfermedad debido al hacinamiento habitacional que padecen y a las dificultades que afrontan para conseguir una alimentación balanceada. Además de reducir la calidad de vida de las personas, sufrir esta enfermedad representa  importantes costos económicos para las familias y la sociedad. En primer lugar, existe un costo directo por el mayor gasto de las familias y el gobierno en servicios de salud (atención médica, medicamentos y exámenes médicos). En segundo lugar, se pueden identificar costos indirectos por el costo social de la pérdida de vidas humanas y por la reducción de los ingresos familiares a consecuencia del menor rendimiento académico y laboral.  

Nuestro país, según la información provista del INEI, ha mejorado en los últimos años en cuanto a la incidencia de TBC. En el 2003 se contabilizaron 121.9 casos reportados de TBC por cada 100,000 habitantes, mientras que en 2010, solo se reportaron 79.9. La mejora es significativa, pero aún insuficiente. El MINSA(1) calcula que entre 2005 y 2010 el costo económico de la TBC fue de US$ 410 millones, de los cuales los costos directos representan el 50.2% y los indirectos 49.8%. Es decir, la TBC sigue siendo una gran carga para la sociedad peruana. No obstante, hay que resaltar la mejora a nivel regional en la incidencia de casos de TBC. Tacna, Madre de Dios y Lima y Callao son las regiones con mayor reducción de casos reportados de TBC por cada 100,000 habitantes; sin embargo, la cantidad de casos aún sigue siendo elevada.

(1)Impacto Socioeconómico de la tuberculosis en el Perú

Por el buen camino
Mar, 16/04/2013 - 14:48, - 0 comentarios

La infraestructura vial es sumamente importante en un país para lograr un nivel de articulación y comunicación que favorezca el desarrollo económico, pues permite reducir distancias, acercar mercados, ahorrar tiempo y disminuir costos. Así, un sistema amplio y en buen estado de carreteras permite romper el aislamiento ya que permite  tentar nuevas oportunidades en términos de mayor empleo, intercambio comercial, turismo y calidad de vida.

En el Perú se ha dado un avance significativo en la longitud y estado de las vías en los últimos 10 años. Entre el 2003 y el 2012 la red nacional vial (red de carreteras nacionales), ha incrementado su cantidad de kilómetros en 46%, mientras que la red departamental y vecinal incrementaron su longitud en 70% y 94%, respectivamente. De esta manera, en el año 2003 existía un total de 78,396 Km., mientras que dicha cantidad en el año 2012 llegaba a 140,669 Km (lo que significa un aumento de 79% en la red vial total).

Igualmente, en los últimos años ha aumentado considerablemente la cantidad de kilómetros asfaltados. El total de vías pavimentadas en el país aumentó en 86.3% en los últimos 10 años. Sin embargo, hay que recalcar que lo importante es el estado de las vías (bueno, malo o regular) más allá de si están pavimentadas o afirmadas, todo depende del tráfico en la vía. En el gráfico es posible observar cómo entre el 2005 y el 2012, el porcentaje de vías en buen estado ha crecido 137%, mientras que el porcentaje de vías en mal estado ha caído 26%. 

Más peruanos con trabajo adecuado
Mar, 09/04/2013 - 17:21, - 2 comentarios

 

El crecimiento económico de los últimos años ha tenido importantes efectos en el mercado de trabajo. Las mejoras laborales no se han traducido únicamente en el incremento de los salarios provenientes del trabajo (ver IPEOpinión), sino también a través de la creación de puestos de trabajo más especializados y que, por tanto, requieren de mayor experiencia o conocimiento técnico. La Población Económicamente Activa (PEA) adecuadamente empleada está compuesta por todos aquellos trabajadores que laboran 35 horas o más a la semana y reciben ingresos por encima del salario mínimo, y por aquellos que laboran menos de 35 horas y no desean trabajar más horas. De esta manera, el incremento de este tipo de empleo que genera mayor eficiencia en la asignación de recursos y mayor productividad en la economía es un importante avance del país.

En el gráfico es posible apreciar el incremento generalizado de la PEA adecuadamente empleada entre los años 2004 y 2011. Arequipa y Ucayali registraron los mayores incrementos 2004-2011 con +33.1% y +30.1%, respectivamente; mientras que los de menor crecimiento fueron Huancavelica y Apurímac con +13.5% y +8.7%, respectivamente. Asimismo, en cuanto a la PEA adecuada en el año 2011, Madre de Dios mostró la mejor proporción con 63.4%, seguido por Arequipa con 58.6%, siendo Huancavelica y Apurímac los departamentos que nuevamente mostraron los niveles más bajos con 20.9% y 22.2%, respectivamente. Finalmente, es importante mencionar que en el año 2004 ningún departamento superaba el 40% de la PEA adecuada; sin embargo, en el año 2011, en siete departamentos —Madre de Dios, Arequipa, Lima y Callao, Ica, Tacna, Moquegua, y Ucayali— el empleo adecuado superó el 50%.

Los estudios secundarios también importan
Mar, 02/04/2013 - 12:12, - 0 comentarios

Resulta claro que la educación es un eje clave para el desarrollo. Su importancia radica en las consecuencias individuales y sociales que esta genera en el país; en tal sentido, se ha establecido que la educación primaria debe ser garantizada para el cien porcientos de los niños, independientemente de los desafíos y necesidades que implique completar dicha tarea. Del mismo modo, no se debería soslayar el papel que cumple la educación secundaria ya que dicha etapa resulta indiscutible para que los niños y adolecentes logren adquirir un conjunto de capacidades para afrontar los desafíos en la sociedad. Al incrementarse los niveles educativos de la población, factores claves para el desarrollo (productividad, reducción de la pobreza, movilidad social) tienden a presentar mejoras.

En tal sentido, las cifras presentadas por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), muestran avances importantes en el porcentaje de adolecentes de 16 años que culminaron sus estudios secundarios. El porcentaje de dicha población que culminó esta etapa escolar en el 2001 era de 30%, mientras que en el 2011 el porcentaje se incremento a 45%. Asimismo, las brechas entre diferentes sectores se van acortando; al hacer un análisis por ámbito geográfico, región natural y quintiles, vemos que los sectores que inicialmente presentaban mayores deficiencias son los que aumentaron en mayor medida la cantidad de individuos con escolaridad completa a dicha edad. La variación en el sector rural fue de 19 puntos porcentuales, mientras que en el sector urbano fue de 13; con lo cual, el sector rural paso de 13% en el 2001 a 32% en el 2011 y el sector urbano de 38% a 51% para el mismo periodo. Por región natural, en el mismo periodo las variaciones más importantes se dieron en la sierra y selva, ambas en 19 puntos porcentuales (de 25% a 44% y de 14% a 32% respectivamente), mientras que en la costa la variación fue de 11 puntos porcentuales (de 39% a 50%). Al ver el comportamiento en los diferentes quintiles, vemos que el quintil con menos recursos muestra variaciones más significativas  (15 puntos porcentuales) mientras que el quintil con mayores recursos presenta una variación menor (9 puntos porcentuales). Por último, resulta interesante presentar las cifras por sexo ya que nos encontramos con un expansión de la brecha entre las mujeres y los hombres a favor de las damas; según las cifras presentadas para el mismo periodo, el porcentaje de mujeres sufrió una variación de 18 puntos porcentuales (de 33% a 51%) y los hombres una variación de 11 puntos porcentuales (de 27% a 38%). 

Infancia mejor cuidada
Mié, 27/03/2013 - 14:53, - 0 comentarios

mortalidad_infantil_regionesLa tasa mortalidad infantil (en niños menores de 1 año) es un indicador comúnmente utilizado para medir el desarrollo de un país ya que refleja en buena parte la calidad de vida de la población. Asimismo, la implicancia de que un país posea una alta tasa de mortalidad infantil es resultado de la deficiente inversión en los servicios de salud y, como consecuencia, una gran cantidad de años de vida perdidos por muerte prematura (AVP) y recursos humanos potenciales desperdiciados.

En este sentido, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) formaliza la importancia por esta materia en el cuarto  de sus 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio, el cual propone reducir la mortalidad en dos terceras partes entre los años 1990 y 2015. Según las cifras del INEI, la tasa de mortalidad infantil del país ha disminuido de entre 57 y 52 (ENDES 1996 y 2000) muertes por cada 1000 nacidos vivos en 1990 a 14 en 2011. Con lo cual ya se habría cumplido el objetivo propuesto por la ONU. Esto significa que ya se habría cumplido el objetivo propuesto por la ONU. No obstante aún resulta elevada sobre todo si se compara con la tasa de los países desarrollados que a nivel nacional presentan tasas inferiores a 5. 

A nivel regional, la información comparable más antigua comprende el cambio entre el año 2000 y 2010/11. Las cifras indican que la mejora ha sido descentralizada. Apurímac y Cusco son las regiones que muestran la mayor disminución de fallecimientos infantiles. Aunque la mejora a nivel regional es significativa, aún hay un largo camino que recorrer, pues hay regiones que a pesar de las mejoras siguen presentando altos niveles de mortalidad infantil. Por ejemplo, Puno y Loreto han reducido considerablemente su tasa de mortalidad infantil en 19 y 15 respectivamente; sin embargo, presentan cifras aún elevadas de 40 y 38 de fallecimientos, respectivamente,

 

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