Uno de los pocos temas en los que la política económica del gobierno actual se distingue significativamente de las políticas seguidas en las dos décadas pasadas es la intención de potenciar y expandir la actividad de algunas grandes empresas estatales, especialmente, Petroperú.
Ya antes hemos comentado respecto a las justificadas y serias preocupaciones que despierta el cambio en la política estatal respecto a Petroperú (ver IPEopinión) y que estas preocupaciones no son ideológicas sino prácticas. En esta oportunidad quisiéramos tratar un tema específico: ¿Quién pagará el costo de la expansión de Petroperú?